15/06/17

Un informe revela cómo Odebrecht se quedó con la obra de dos gasoductos

Nunca se presentó a la licitación, pero la subcontrataron. Sospechas de sobreprecios.


72 actuaciones administrativas, en el medio Odebrecht se quedó con la obra del gasoducto.

Fueron 72 instancias administrativas, todas ellas necesarias para que Odebrecht se quede con la ampliación del gasoducto norte y sur por más de 2.300 millones de dólares. Aunque no se presentó al concurso licitatorio, en cuestión de meses obtuvo los contratos que habían ganado Cammesa y Albanesi que sí participaron de la compulsa de precios. Antes de que Odebrecht se quedara con la obra, hubo diversas modificaciones de costos y ajustes en los planes del proyecto. “La principal sospecha está colocada en los presuntos sobreprecios”, indicaron fuentes judiciales.

El juez Daniel Rafecas investiga los sobreprecios en la obra de los gasoductos en manos de Odebrecht. Foto DyN.DYN58, BUENOS AIRES 29/09/2016, FIRMA DE CONVENIO ENTRE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA Y EL CONGRESO PARA PROFUNDIZAR LA TRANSPARENCIA DEL SISTEMA DE ESCUCHAS JUDICIALES.FOTO:DYN/CIJ. ciudad de buenos aires daniel rafecas firma convenio corte suprema de justicia congreso nacional profundizacion transparencia sistema de escuchas judiciales

En este proceso, se realizó un informe de todos los pasos administrativos de la millonaria obra que terminó en manos de Odebrecht. Con 111 páginas, se dejó allí constancia de las 72 actuaciones realizadas desde el primer momento cuando se plantea el diseño de la obra hasta que la firma brasileña es subcontratada. “Lo que es importante desentrañar es cómo la empresa llega a quedarse con el contrato sin haber licitado y por qué se hizo de esta manera, por qué no participó de la licitación desde un comienzo”, indicaron a Clarín fuentes judiciales.

La mira está puesta en los sobreprecios que podrían detectarse en la obra. La Auditoría General de la Nación, la Sindicatura General de la Nación y Nación Fideicomiso SA, denunciaron una serie de irregularidades en la contratación que condujeron al ministro de Energía Juan José Aranguren a dar de baja al contrato, “se rescindió porque se detectaron sobreprecios, pagos anticipados sin contrapartida y todo tipo de desprolijidades contables donde no estaba claro qué se calculaba en dólares y qué en pesos”, señalaron fuentes oficiales. La obra no se reactivará y quedaron unos ductos en la Aduana que se usarán para otra obra.

Desde Odebrecht señalan que “no hubo sobreprecios” y que realizaron “cotizaciones por valores inferiores”. La documentación investigada por Rafecas no condice con este planteo. Cuando se iniciaron los expediente el informe pericial determinó que no “había detalle pormenorizado de materiales y mano de obra que permitan realizar un cálculo” de los costos. Así, ENARGAS realizó siete propuestas de costos, que si bien estaban por debajo de los costos generales, el informe concluyó que “ninguna de esas propuestas guardaban relación con las obras presupuestadas”.

En los primeros expedientes del 6 de julio de 2005 ENARGAS manejaba un valor de obra de 1.427 millones de dólares. Desde entonces este costo sólo fue incrementándose a través de las actuaciones libradas por la entonces secretaría de Energía que dirigió Daniel Cameron, ENARGAS con el aval del Ministerio de Planificación y la secretaría de Obras Públicas, siempre bajo la conducción de Julio De Vido y José López, respectivamente.

En febrero de 2006, el gerente de ENARGAS elaboró un informe técnico donde sólo el costo de obra de la primera etapa pasó de 827.960.000 dólares a 1.182,270.000 dólares. “No se encontró documentación que justificara las diferencias de estimación de costos entre etapas”, señaló el informe pericial.

En la actuación N° 46 se observaron discrepancias en los montos finales de obra. Fue el 7 diciembre de 2006, un día posterior a la fecha en la que Odebrecht ingresó a la obra. Figuraban 2.438 millones de dólares como valor final cuando el número se había cerrado en 2.179 millones de dólares. Ninguno de los dos fue el que quedó: la firma brasileña fue subcontratada por un monto que asciende a 2.300 millones de dólares.

Sucedió que para enero de 2007, ENARGAS ajustó nuevamente los precios dejando el costo estimado en 2.347 millones de dólares. La obra había sido adjudicada a CAMMESA y Alabanesi que participaron de la compulsa de precios. El 6 de diciembre de 2006, firmaron la transferencia fiduciaria a favor de Odebrecht que se quedó con el millonario contrato, rescindido e investigado.

La causa está hace un mes en el juzgado del juez Daniel Rafecas, quien el viernes pasado, pidió que su par María Servini de Cubría desarchive una denuncia de la actual gestión de Nación Fideicomiso que consignó que hubo -a raíz de un informe de la SIGEN y la AGN-, un “debilitamiento del proceso de control del Estado” sobre la obra al darle dicha potestad a Enargas. La jueza consideró que en la denuncia no había nuevos datos a los que existen en la causa conocida como “Skanska II” y decidió archivarla. Ahora, Rafecas pidió que esto se revierta y que la causa pase a su juzgado para incluirla en la actual investigación.

Fuente: Clarín