05/05/17

El Gobierno redujo a un tercio el costo de los generadores eléctricos y podría denunciar a De Vido

De USD 32.200 mensuales por megavatio de capacidad instalada, Enarsa pasó a pagar USD 11.985 en 15 meses.


El presidente de Enarsa, Hugo Balboa.

Enarsa (Energía Argentina S.A.) entregó a la Auditoría General de la Nación toda la documentación sobre la contratación de usinas de generación de energía eléctrica móviles (UGEEMs) durante el gobierno de Cristina Kirchner tras haber logrado una reducción de los contratos del orden de los 20.200 dólares por megavatio por mes (Mw/mes), equivalente a un ahorro de 135 millones de dólares al año.

Consultado por LPO, el presidente de Enarsa, Hugo Balboa, evitó emitir una valoración personal sobre la causa de semejante diferencia y aseguró que la documentación está en la Auditoría. "Ellos decidirán si corresponde hacer una denuncia", aseguró.

Es que, además, producto de un análisis de requerimientos técnicos, la nueva conducción de la empresa nacional de energía consideró que podía reducirse a menos de la mitad la cantidad de potencia total contratada y así se ahorraron el equivalente a otros 51 millones de dólares anuales. Así, renegociando contratos con las mismas empresas, Enarsa logró bajar el costo de contratación de potencia con UGEEMs de 216 millones de dólares en 2015 a 29 millones en 2017.

"Bajamos 187 millones de dólares las necesidades económicas del Estado por este servicio", sostuvo Balboa este jueves en una reunión con periodistas en las oficinas de la avenida Libertador.

De esta manera, vuelven a levantarse suspicacias sobre los manejos irregulares del ministro de Infraestructura, Julio De Vido, con los alquileres de equipos. Ya en manos de Kicillof, el precio había tenido una reducción del 20%, pero aun así superaba ampliamente el valor actual. Por eso, al final de su mandato Kicillof se negó a pagar los contratos con sobreprecios.

De acuerdo con el presidente de Enarsa, las cuatro empresas proveedoras -Agrekko, Sullair, Secco y Energyst- no se opusieron a la renegociación de los contratos que se fue a dando a medida que se vencían los anteriores. En una primera etapa, en julio del año pasado renegociaron reducir de 32.200 dólares Mw/mes a 26.470 dólares promedio por los equipos conectados y desplegados a 4.000 dólares por los equipos en depósito. A la vez, se redujo la cantidad de equipos conectados de 465 a 370 y los alquilados en depósitos de 96 a 26.

"Cuando nosotros llegamos a Enarsa, el costo ya era de 32.200 dólares (Mw/mes) por cada unidad conectada o desconectada y también por las unidades que el contratista tenía en el depósito y había 558 megas contratados. Lo primero que hicimos fue, a medida que los contratos se iban venciendo, renegociar los contratos y bajar de 32.200 a 20.000 dólares para los que estaban conectados y a 4.000 dólares para los que estaban en depósito. Todos los contratistas aceptaron y eso bajó el costo de 216 millones de dólares a 152 millones", relató Balboa.

En febrero, cuando vencieron los contratos llamaron a una licitación por 202 Mw/mes "con una tolerancia de más/menos 20%" y así, el precio promedio pasó a 12.872 dólares por Mw/mes, a la vez que se redujo la cantidad de equipos conectados a 182 y la de varados en depósitos a 20 por un análisis conjunto realizado con Cammesa "de cuántas realmente necesitábamos. Porque la utilización de estos equipos era bajísima", aseguró Balboa.

El hecho de contratar casi el triple de los equipos necesarios a un precio de prácticamente el cuádruple en un comienzo renueva todo tipo de sospechas entorno a De Vido. Como adelantó LPO en su momento, estos contratos inclinaban a la balanza en favor de empresas amigas.

"Los equipos electrógenos fueron alquilados para suplir los problemas de distribución -no de generación-, para cuando un cable recalienta o salta un transformador se lleva una UGEEM para recuperar el suministro de energía eléctrica. Esto empezó en 2011 con 219 megavatios de generación, de los cuales había 209 instalados y conectados y otros 10 que estaban en depósitos del contratista".

"En ese momento, el año 2011, Enarsa pagaba -en realidad a Enarsa se lo paga Cammesa- 40.919 dólares (Mw/mes) tanto por los que estaban conectados como los que estaban en depósito. Me pareció un poco extraño, ¿no? Esto hace que la potencia contratada mensual le constara al Estado argentino 108 millones de dólares en el 2011", recordó Balboa.

"Después en los años sucesivos se fue incrementando la cantidad de megavatios disponibles de generación eléctrica: pasó de 219 a 329 en 2012, de 329 a 558 en diciembre de 2014 donde ya en diciembre de 2013 se había bajado algo el costo de generación de más de 40.000 a 39.325 dólares", continuó.

Importación de gas de Chile

Además, Balboa presentó un contrato de compra de gas a Chile que el Directorio de Enarsa votará la semana próxima. Se trata de una iniciativa para ahorrar 42 millones de dólares entre julio y septiembre gracias a suministrar mediante los gasoductos patagónicos gas suficiente para reemplazar 290 millones de metros cúbicos de gasoil, que actualmente se importan por barco y que, según estiman en la empresa, este invierno costará 12,2 dólares por millón de BTU (British Termal Units, la unidad de medida del gas más usada en el mundo).

Con el gas chileno a un precio estimado de 7,89 dólares por millón de BTU en la frontera u 8,07 dólares en el Punto de ingreso al Sistema de Transporte Argentino de Gas Natural (PIST), Balboa confió que podrá abaratar costos para garantizar la demanda prioritaria de gas en el invierno. De todos modos, este precio es más elevado que los 7,25 dólares/MBTU que costó el gas chileno el año pasado. Pese a la suba del precio del gas y al aumento del 3% de la producción nacional, Enarsa pronostica que importará 11.800 millones de metros cúbicos este 2017 contra los 11.062 millones importados en 2016.

"El problema es que no está asegurado el suministro de Bolivia", sintetizó el titular de Enarsa. Si desde el norte no llegan los 20,5 millones de metros cúbicos diarios -la cantidad mínima que por contrato Bolivia tiene que entregar-, tal vez se podrían importar otros 500 metros cúbicos diarios de Chile por el gasoducto de Mejillones en el norte, pero si se los contrata y Bolivia cumple el contrato, no habría capacidad para transportarlo por la red de gas.

Fuente: LPO