08/03/17

General Electric: "Vaca Muerta puede generar una baja en el precio de la electricidad"

El número uno de la compañía para América latina dijo que el Gobierno actual genera confianza.

Los fabricantes de turbinas y otros equipos destinados a la industria eléctrica están fuera de cualquier discusión sobre la recesión: están desbordados de trabajo o consultas sobre nuevas obras. "Se salió de 15 años de no haber invertido en generación y transmisión y estamos en una nueva etapa de la matriz energética", explica Alvaro Anzola, gerente de General Electric (GE) Power Latinoamérica. El gigante estadounidense (factura US$ 120.000 millones anuales) está ejecutando ocho proyectos de generación, y en dos se asoció con YPF.

"Tomar participación accionaria en un proyecto es algo que se hace solo con una administración que provoca confianza y un manejo correcto", destaca Anzola, en referencia al marco regulatorio vigente y su asociación con YPF. El ejecutivo profesa su fe en el yacimiento de Vaca Muerta y cree que puede provocar una caída en el precio de la generación eléctrica. "Se puede renovar y generar combustible que la Nación tiene en su subsuelo y al cual se accede localmente, lo que da independencia de la importación de GNL (gas líquido en barcos)", asegura. GE realizó ayer una convención a la que fueron autoridades, ejecutivos de otras empresas y referentes del sector.

Las usinas térmicas utilizan combustible en su proceso y el país importa un 30% del gas que necesita. Aunque los valores de importación bajaron en 2016, el GNL es traído del extranjero, paga costos portuarios y supedita el suministro local a la oferta internacional. "Con Vaca Muerta, van a pagar un precio de gas más bajo, mientras desarrollan una industria que hoy existe limitadamente pero tiene gran potencial", observa Anzola.

GE participó de las licitaciones de energías renovables y sigue con atención las próximas: cierres de ciclo (mejoran las máquinas generadoras existentes) y ciclos combinados, proyectos que demandan apuestas que arrancan en US$ 800 millones.

"Hay una decena de interesados en las próximas licitaciones", marca Anzola como un reflejo de un optimismo que palpa en su industria. Las contramarchas de la política local -donde un Gobierno puede modificar por completo las reglas escritas por su predecesor- es un riesgo tangible para los inversores. "En el caso de renovables, hubo garantía del soberano (el Estado nacional garantiza los fondos)".

La quita de subsidios se "está haciendo de manera gradual", según Anzola. "A medida que se remueven subsidios, se incita a las generadoras a invertir y esto genera confiabilidad en el sistema eléctrico", asegura. Eso sí, le recomienda al Poder Ejecutivo una comunicación distinta de la baja de las subvenciones. "Creo que debería ser público saber en qué se van a reinvertir los subsidios, en educación, en infraestructura. Sería un empujón más a todas las cosas que está haciendo bien la nueva administración", destaca.

Fuente: Clarín