01/02/17

Tarifas de luz: un alza que no se esperaba y trae alivio al balance de las empresas

Aunque en las compañías hablaban de una suba de 33% terminó siendo mucho mayor porque el Gobierno decidió apurar la baja de subsidios a la generación.


El ministro de Energía y Minería argentino, Juan José Aranguren, en la conferencia de prensa donde se anunció la suba de la luz desde febrero. Foto: Daniel Dabove/telam/dpa

Casi la mitad de la boleta de luz (el 47% de la facturación) se lo quedan las empresas distribuidoras de electricidad (Edenor, Edesur) por la prestación de sus servicios. Algo más de un cuarto de esa factura (27%) corresponde al "precio estacional de la energía", que es el costo de generar luz. El resto (26%) son impuestos.

Aunque se estimaba que el Gobierno le concedería incrementos a las distribuidoras, la sorpresa llegó por el lado de la generación eléctrica. El Gobierno decidió subsidiar en menor medida ese costo. Durante el kirchnerismo, lo que costaba más de $ 1.000 se cobraba $ 90 al usuario. En 2016, el consumidor empezó a pagar $ 320 de esos $ 1.000. Y, ahora, los hogares deberán afrontar $ 640 del costo.

Aunque el Gobierno sigue subsidiando la mitad del costo de generación eléctrica, lo que pagarán los hogares por ese concepto se duplica (de $ 320 a $ 640). Allí está el factor que no se esperaba y que disparó los incrementos por arriba de las estimaciones previas.

Aunque no se expresaron en público, las empresas de luz decían en voz baja que se venía un incremento del 33%. Pero el aumento más bajo que recibirán será del 35% y para la tarifa social.

Para las empresas distribuidoras, la recomposición es del 42% ahora, del 19% en noviembre y del 17% en febrero de 2018. En total, el Gobierno les avala una mejora del 80% en su margen en un año, para que cumplan su plan de inversiones.

Después de la revisión de febrero de 2018, las distribuidoras podrán ajustar de acuerdo con la inflación del INDEC. De esa forma, el Gobierno pretende cerrar el capítulo de las empresas que prestan "valor agregado de distribución". El Poder Ejecutivo considera que, tras este 80%, podrán recomponer sus balances.

En las audiencias públicas para determinar la recomposición tarifaria de la luz, las empresas pidieron aumentos de entre 38% y 48% para este año, con algunos picos del 75% en algunos sectores residenciales. En el Gobierno escucharon esos pedidos y no hablaron casi al respecto. El secretario de Energía, Alejandro Sruoga, dijo en una audiencia posterior que el promedio de lo solicitado por las empresas era del 36%.

Lo que faltaba definir era qué parte del costo de generación iba a ser trasladado a los usuarios. Las generadoras viven enredadas con las deudas de las distribuidoras y las imposiciones de la mayorista Cammesa. Su deseo era que el "sector privado" (o sea, las personas) vayan pagando por el costo real de la energía. El Gobierno dispuso que abonaran el 50% de ese costo. Y que, en 2019, el Estado solo subsidiaría un 10%. Serían las reglas de juego que corren en Europa, Estados Unidos y la mayoría de las economías sin fuerte intervención estatal.

Fuente: Clarín