14/02/17

Se duplicó el peso de la energía en la canasta de las familias

Las facturas de gas y luz pasaron de 0,65 a 1,3% del total del gasto, para un matrimonio con dos hijos.


El ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, en la audiencia pública para la revisión integral tarifaria del servicio de electricidad, en diciembre pasado. Foto: Gustavo Amarelle.

El año pasado, mientras la inflación general promedió el 41% en la Capital Federal, la inflación energética fue de 191%, debido a que el peso del gas y de la electricidad en la canasta de los hogares porteños, se duplicó en ese período. Así, para un hogar tipo (matrimonio con dos hijos), la energía pasó de demandar un 0,65% de la canasta total a un 1,3%. Y en el caso de hogares unipersonales y sin hijos, de 1,7% a 3,4%

Los datos surgen del Observatorio de la Energía, la Tecnología y la Infraestructura para el Desarrollo (OETEC) que examinó los cambios producidos en las canastas de consumo que elabora el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El observatorio detalló, que la inflación en electricidad para todos los hogares fue -entre diciembre de 2015 y el mismo mes del 2016- del 253%, mientras que la de gas natural fue de 153%. La primera más que se triplicó; la segunda creció dos veces y media.

En cuanto al gasto en energía medido en pesos, el informe detalla que sufrió un incremento promedio del 191%, esto es, de casi el triple. Los hogares tipo pasaron de gastar $86 por mes a $250. El gasto en energía promedio para todos los hogares pasó de $75 a $219 en diciembre de 2016.

De acuerdo con este estudio, que plantea el concepto de "empobrecimiento energético", fue a partir de 2009 cuando la inflación energética comenzó a superar al índice de precios general.

"Cuando en la Capital Federal -tranquilamente extensible al resto de las 23 jurisdicciones nacionales- se observa que para el primer año de administración Cambiemos la inflación energética fue un 366% superior a la general (esta última del 41%), resulta evidente que el empobrecimiento energético no sólo está en marcha en la Argentina, sino que 2017 marcará un triste récord histórico de ciudadanos pobres energéticos", consignó el informe.

Respecto de la demanda, en el caso de la electricidad, el OETEC apuntó que hubo un incremento del 1,5% entre 2016 y 2015 pero, a su vez, una drástica caída respecto de 2015-2014 de casi 3 veces.

"El 1,5% de crecimiento se explica de la siguiente manera: 55% proviene del sector residencial, 38% del comercial y 7% del "Industrial + Grandes Comercios". Al ajustar la lupa se aprecia que del sector residencial, el 100% del aumento obedece a usuarios de Edenor, esto es, de los sectores con mayor poder adquisitivo. Los usuarios de Edesur redujeron su consumo, al verse mucho más afectados por la inflación energética en un contexto de inflación generalizada del orden del 40%.

Por otro lado, una encuesta reciente de la consultora Poliarquia que indagó sobre la percepción de los usuarios sobre la situación energética llegó, entre otras, a la siguiente conclusión:

-En diciembre del 2015, un 25% de los argentinos calificaba como positiva la situación de la energía, un 27% como negativa y un 32% como regular. En enero de 2017, a poco más de un año del nuevo gobierno, solo el 13% de la población evaluó como positiva la situación energética, mientras un 34% afirmó que es negativa y un abultado 45% que es regular.

"En el medio, hubo una evaluación aún peor. En mayo del año pasado, con el ida y vuelta y los errores en los anuncios sobre tarifas el público finalmente reaccionó con apatía: solo un 8% evaluó como positiva la situación de la energía", señaló el sondeo.

Fuente: Clarín