20/02/17

Livio Gallo: "Vamos a mejorar dramáticamente la calidad del servicio en Edesur"

El director de infraestructura del grupo italiano ENEL, dueño de la distribuidora, anunció una inversión de $ 15.000 millones


La primera noticia es que un alto ejecutivo mundial de ENEL, la compañía italiana que es la principal accionista de Edesur, hable en pleno febrero después de años en los que la empresa hacía lo imposible por no aparecer. "Esta charla no hubiera sido posible hace tres años", dice Livio Gallo casi al final de la entrevista. El ejecutivo es director de la división global de infraestructuras del grupo, y desde allí maneja la distribución de electricidad de 41 millones de clientes, de los cuales alrededor de 2,5 millones están en el país, específicamente en territorio porteño y en parte del conurbano bonaerense.

El ejecutivo llegó a Buenos Aires para anunciar una inversión de $ 15.000 millones en los próximos dos años y a confirmar la apuesta del grupo en el país. "Se abrió un nuevo mundo de posibilidades en la Argentina. Y no descartamos crecer en el interior con la compra de distribuidoras más pequeñas", dice el número dos de la compañía, que, además de Edesur, es dueña de la usina termoeléctrica Central Costanera.

Claro que para poder proyectar primero hubo que avanzar en el tema más complejo: empezar a mejorar la red de distribución y mostrar una baja en la cantidad y en la duración de los cortes de electricidad. "Según nuestros indicadores, tuvimos un 40% menos de cortes y alrededor de un 35% menos de duración desde el verano pasado a éste", se adelanta el ejecutivo.

"Estamos muy ilusionados con la Argentina. En los últimos dos años estamos invirtiendo en la red. Vamos a trabajar en la alta tensión, con nuevas subestaciones. En la media tensión hemos hecho un trabajo importante en las cámaras que convierten la alta tensión en media tensión. Y además mejoramos la red con lo que llamamos telecomando. Podemos controlar la red y los equipos sin intervención directa. Hemos instalado 350 equipos en 2016 y debemos llegar a 3000 en los próximos tres años. Con eso, vamos a mejorar dramáticamente la calidad del servicio", asegura el ejecutivo, en su paso por Buenos Aires.

-¿Cómo funciona esta red inteligente?

-Ante una falla en un punto medio de una línea, permite cortar para arreglar una cámara y no toda la red, como ocurre actualmente. El monitoreo permite conocer dónde está la falla.

-¿Cómo fue este año de relación con el nuevo gobierno?

-Hemos empezado a trabajar. La prioridad en la red argentina es la distribución. Estamos tratando de construir un nuevo marco regulatorio, es un proceso muy complejo. No es un trabajo nuestro, es compartido con todos los actores y contralores. Estamos muy satisfechos. Esto no quiere decir que vamos a tener ingresos importantes, simplemente vamos a invertir porque creemos que tenemos una razonable rentabilidad.

-¿Y el servicio?

-Hemos mejorado mucho, y el ministro Aranguren ha destacado que tuvimos un 40% menos de cortes y alrededor de 35% menos de duración desde el verano pasado a éste. Y el año que viene estará mejor.

-Pero aún están lejos de los estándares internacionales...

-Sí. En Europa tenemos una media de 40 minutos de falta de servicio por año por cliente; en la Argentina, ese número es de 1900. Estamos lejos y debe ser notablemente bajado. Para eso planificamos obras por los próximos cinco años.

-¿Los planes en el país se limitan a Edesur?

-Pensamos que podemos aumentar nuestra presencia en la Argentina en los próximos años. Tenemos como misión hacer redes inteligentes, con una doble vía de comunicación con el cliente, con otro tipo de medidores.

-¿Está en carpeta la instalación de estos medidores?

-En 2017 vamos a hacer una prueba piloto en Los Piletones. Son 100 para probar. Somos la única empresa en el mundo que tiene 41 millones de estos equipos instalados. Esto permite conocer consumo, potencia, promedio en los últimos meses. Hace más eficiente el consumo en un hogar.

-¿El sistema de medidores actual es muy viejo?

-Es normal, sin comunicación, y que debe ser leído en forma manual por una persona. Además, la factura no está relacionada con el último consumo, ya que se lee ahora y se factura en un mes; es difícil controlar para un usuario.

-¿Estos nuevos medidores permitirán enviar electricidad de un domicilio a la red?

-Sí, permiten que la energía se venda a la red, son bidireccionales.

-¿El grupo crecerá en energías renovables?

-Participamos de la primera licitación y estamos interesados en todas las que haya en el país. El grupo invierte en renovables y en redes.

-¿Qué planes tienen para Central Costanera, que también forma parte del grupo?

-Acabamos de presentar un proyecto para sumarle a Central Costanera dos ciclos combinados más; por lo tanto, es una demostración más de la apuesta por la Argentina. También queremos participar en la licitación de redes de alta tensión, que seguramente habrá en unos años. Y también crecer en distribución, en otras ciudades del interior. En la Argentina debemos, podemos y queremos crecer.

-¿Alguna vez pensaron en irse de la Argentina?

-[Risas] Yo estaba en otro cargo en la compañía, pero en el pasado probablemente alguien lo haya pensado. No podemos decir no, le repito, probablemente alguien lo pensó.

-Pero alguna vez, por temor a una expropiación, pusieron en el balance las amortizaciones en cero, como para no tener impacto ante la posibilidad de dejar el país.

- Sí, eso se hizo. Los administradores tenían que mostrar la realidad. Y la realidad era muy complicada.

-Ahora se los ve muy activos...

-En seis meses vamos a tener más novedades. Igualmente, le digo, esta charla hace tres años no hubiera sido posible.

Fuente: La Nación